Entrevista Joven: EDUARDO MADINA
Eduardo Madina, S.General de Juventudes Socialitas de Euskadi y diputado.
«La verdadera traición a las víctimas del terrorismo sería no jugársela para buscar la paz». Así opina Eduardo Madina, que perdió una pierna por una bomba de ETA en febrero de 2002 y que ahora ejerce de diputado del PSE por Vizcaya y es portavoz socialista en la Comisión de Cooperación Internacional. En enero cumplirá 30 años, lo que le obliga a dejar la Secretaría General de las JJ. SS. de Euskadi.
- ¿Qué ha sentido al ver la manifestación de Madrid?
- Me parece una manifestación legítima, como todas las manifestaciones. Hubo un tiempo, hace pocos años, en los que había partidos políticos en los que las manifestaciones no les gustaban. A mí sí me gustan. Lo importante es que sean manifestaciones pacíficas, lo menos agresivas posibles y que sirvan para canalizar algo hacia buen puerto. Pero no sé si su balance es el mejor de los posibles.
- Una marcha convocada contra la propuesta aprobada por el Congreso a favor de un proceso de diálogo si ETA renuncia al terrorismo.
- Una mirada rápida a cualquier manual de resolución de conflictos escrito en cualquier momento y en cualquier país indica que la palabra es un instrumento útil entre los grupos terroristas y los poderes de la democracia para finiquitar definitivamente el terrorismo. Y una mirada tranquila también a la historia de la democracia española indica que todos los gobiernos lo han intentado. Primero, no hay ninguna razón para pensar que ya hay una negociación abierta. Segundo, nada indica tampoco que Zapatero no tenga derecho a intentar conseguir la paz. La verdadera traición a las víctimas sería no jugársela para intentar la paz. Sólo se necesita voluntad y un buen método, el apoyo social de la ciudadanía y el apoyo político de la oposición.
- ¿Las víctimas del terrorismo están siendo instrumentalizadas por el PP?
- Creo que la AVT y algunos más están ocupando espacios de hiperpresencia política, de opinión política, que les ubican en una posición donde es muy fácil que algunos otros, el PP en concreto, se sienta seducido con la posibilidad de privatizar su dolor y de utilizarlo como un instrumento político para reforzar sus posiciones. Me ha parecido siempre más interesante que las víctimas del terrorismo ocupen el espacio de la ética.
- ¿Por qué se revolvió irritado en su escaño cuando Mariano Rajoy acusaba a Zapatero de «traicionar a los muertos»?
- Sentí una especie de mezcla rara de sensaciones cruzadas. Vi a una persona hacer un planteamiento indigno de sí mismo y de la Cámara en la que estaba. Yo no sé en qué frecuencia emite la radio en la que hablan los muertos. No sé qué opinan. Y me resulta muy pretencioso y preocupante que lo haga Rajoy. La muerte y a los muertos hay que citarlos con mucho cuidado y con mucho respeto. Utilizar ese argumento, o lo que uno entiende que los muertos pudieran opinar o el sentido de su muerte significar, me parece altamente desafortunado. Tenemos mucha gente que ya no está con nosotros porque nos los han quitado y que seguro que no opinan lo que opinó ese día Rajoy.
- ¿Va a ser posible recuperar el consenso con el PP?
- Sería deseable, ya que al que se ha ido hay que decirle que vuelva y que esté con la enorme mayoría de los grupos políticos, la enorme mayoría de la ciudadanía vasca y española, que pide paz, que está cansada ya de tener que aguantar tanta extorsión y tanto recorte de libertades y que entiende que es al Gobierno al que le toca jugársela para intentar conseguir la paz tanto en Euskadi como en todo el Estado. Y esto que debiera ser como de primero de BUP, el PP no lo ha aprendido. Cometerá un grave error si hay en el futuro, a corto, medio o largo plazo, un intento serio de terminar definitivamente con ETA a través de la palabra, sin ser incompatible con la presión policial y judicial, y se queda fuera. Creo que la fotografía tiene que ser de todos, y en esa fotografía no tiene que perder nadie y todos tenemos que salir ganando. Ojalá el PP esté en esa foto aunque no sea él el que está en el Gobierno.
- ¿Entonces usted ve luz en el túnel?
- Es que yo he visto luz siempre. No me voy a sumar a los optimistas antropológicos que salen ya por todos lados, pero luz he visto siempre, incluso cuando más oscuridad he visto, por ejemplo en mi propio caso particular. Creo que esto tiene que terminar y puede ser pronto o puede tardar más tiempo, pero la demanda es tan aplastante que sólo hace falta que ETA escuche esa voz, reconozca su voz interna y sepa lo que tiene que hacer para poder jugar un papel político en el futuro si es que quiere jugarlo, que eso tampoco lo sabemos. La paz llegará y cuajará en Euskadi a pesar de unos y a pesar de otros. Tengo una absoluta confianza en el presidente.
- Sabe que no va a ser nada fácil...
- Claro. El presidente me ha transmitido su compromiso. Recuerdo que la primera vez que me lo transmitió fue cuando nos conocimos, cuando me vino a visitar al hospital después del atentado. Es un compromiso que me lo ha transmitido más de una vez y que está en él creo que bastante antes de que fuera elegido presidente. Intentarlo le va en el guión de ser presidente, simplemente, no está haciendo nada que no intentara Aznar, Felipe o Adolfo Suárez, sólo que estos tres han tenido el apoyo del resto de partidos, o del principal grupo de la oposición, y Zapatero parece ser que no va tener el apoyo del PP.
- Otegi pide al PSOE que rompa amarras con el PP y Permach dice que se equivocan quienes piensan que ETA va a dejar sin más la violencia después de 10 años. ¿No le desaniman esos mensajes?
- Veo estos signos con preocupación. A las palabras de Otegi tampoco les doy mucho valor porque creo que no lo tienen. Estaría muy bien que se dedicara a amplificar esa demanda de paz en esas zonas donde parece que no se escuchan y donde quizá él pudiera tener un altavoz para que se escucharan. Estaría bien que se dedicara a eso, más que hablar del abuelo de Zapatero, el capitán fusilado por los franquistas, o de la guerra civil que no parece ser que vayan a ser capítulos históricos o comentarios que vayan a portar algo positivo para lo que Euskadi quiere, que es una convivencia en paz y en libertad. Hay mejores formas de expresarse y maneras más oportunas de lo que Euskadi quiere, la paz a partir del reconocimiento de ETA de que ya está derrotada y de que no va a conseguir objetivos políticos por ese sendero, en la línea de Pakito y de otros firmantes de esa famosa carta desde las cárceles, que no son unos cualquiera, sino que son altos dirigentes de ETA y seguro que de estas cosas entienden y seguro que más que Joseba Permach.
- ¿Los electores socialistas entienden de verdad la apuesta por la paz de Zapatero?
- Sin ninguna duda. Zapatero tiene la obligatoriedad, no el derecho, a buscar una vía de paz. Y eso pone nerviosa a la derecha, que parece incapaz de ser responsable si no está en el poder.
- Sin embargo, sus compañeros Rosa Díez, Nicolás Gutiérrez y Maite Pagazaurtundua criticaron a Patxi López por haberse reunido con EHAK y por haber humillado supuestamente a María San Gil en su último encuentro
- Creo que el análisis que hace esa carta es erróneo. Quien escenifica ruptura en esa reunión es San Gil, Patxi intenta hablar con ella, Patxi es una persona muy amable que nunca le va a poner una mala cara a cualquiera que esté en su despacho. Cualquiera que le conoce sabe que es una persona muy cordial. Es María San Gil la que viene a escenificar como una marioneta de Rajoy lo que el día anterior había sucedido en el Congreso. La verdad es que yo echo un poco de menos esas voces dentro de los órganos de dirección en los que se habla de esas cosas, se propone, se discute, se consensúa.
- ¿El PSE está unido?
- Más que nunca. Creo que la unidad del PSE supera el 98% o 99% de sus afiliados. Recuerdo épocas anteriores con tres candidatos en un congreso, con dos líneas muy dispares, con algunos amplificando lo que algunos simplificaban como las dos almas del PSE, mientras las auténticas dos almas ideológicas del PNV pasaban desapercibidas y se hablaba de este partido como si estuviera unido y tuviera una única voz. Ha habido tres años con una gran gestión por parte de Patxi López, ha sido Patxi el que ha sabido conducir todo esto, ha habido un saber estar muy bueno por las dos personas que no salieron elegidos secretarios generales -Gemma Zabaleta y Carlos Totorika- en aquel congreso del Kursaal de 2002. En esos tres años, la unidad estratégica ocupa a los tres dirigentes máximos de las provincias, a la dirección nacional del partido y a la dirección nacional de las Juventudes Socialistas, que están todas juntas en una sola línea que ha dado muy buenos resultados, que los va a dar mejores en el futuro y que se ha demostrado como un sendero por el que el PSE tiene que seguir insistiendo.
La salida del laberinto
- ¿Qué opina de las tesis difundidas por sus compañeros del PSE Odón Elorza, Gemma Zabaleta y Denis Itxaso cuando dicen que «la paz no puede esperar» y que Otegi está llamado a jugar un papel como interlocutor en un diálogo con la izquierda abertzale si se avanza por la vía del cese definitivo de la violencia?
- Pienso que tienen razón, que no podemos esperar más a que llegue la paz, que estamos cansados de violencia y ausencia de libertad y que tenemos prisa por sentirnos libres. No tengo datos pero me da por pensar que la interlocución está todavía por diseñarse, que a diferencia de lo que dice pensar el PP, ésta todavía no se ha dado. ¿Otegi tiene un papel ahí? Es seguro que sí. Particularmente pienso que, además, es recomendable que lo juegue. Pero, ¿es imprescindible? No lo sé.
- De Bilbao a Madrid pasando por Bruselas. ¿Cómo ve el laberinto vasco? ¿Hay salida?
- En Bilbao me visitó el minotauro, en Bruselas me libré de él y en este Madrid-Bilbao en el que ando ahora es cuando vuelvo a sentir, más que nunca, que tenemos que terminar de comprender, todos, que estamos ante una buena oportunidad. ETA no está acabada, pero no está en su mejor momento, el anhelo de paz ya no tiene vuelta atrás y altos dirigentes de la banda han reconocido «una derrota». Si quieren hacer política con mayúscula ya saben lo que tienen que hacer. El laberinto tiene salida, sin duda, pero hay que ser pacientes, cautos y optimistas, en la síntesis de estas tres actitudes está la línea de salida. Sólo hace falta que el PP lo comprenda y deje de dificultarlo todo. Será difícil y lento pero nadie dijo que sería fácil y rápido.
«En enero cumplo 30 años y dejaré Juventudes Socialistas»
- Patxi López será candidato del PSE a lehendakari. ¿Cómo ve la legislatura vasca?
- En una situación complicada tras una época en la que se ha jugado a la política de bloques. El puzzle de la política vasca no está bien encajado. Eso hay que cambiarlo. Nunca me he visto representado por ese pulso entre nacionalistas contra no nacionalistas, porque yo no soy la negación de ningún nacionalista. Eso de que la nación nos divida nos ha llevado a este desastre. Hay que romper con la política de frentes. Por eso debe presentarse Patxi.
- ¿Y usted como secretario general de las Juventudes Socialistas de Euskadi a qué aspira?
- Al calor de la reconducción del discurso del PSE hacia las posiciones de Patxi López, de la victoria de Zapatero y de algunas otras cosas que seguro que hemos hecho bien, se han registrado niveles altísimos de afiliación que se están concentrando en Bilbao, en Vitoria y en pueblos de Gipuzkoa. Estamos plenamente identificados con el discurso de Patxi López. Hoy más que nunca, el PSE es nuestro discurso de hace dos o tres congresos. Estamos en un momento muy bueno en comparación con otros muy malos en materia de seguridad, de discrepancia propositiva con el entonces secretario general y encima gobernaba el PP. En septiembre celebraremos un Comité Nacional que convocará para finales o mediados de diciembre un congreso para trazar la línea y las estructuras de dirección.
- ¿Usted se presentará a la reelección como secretario general?
- Es tarde, a los 30 años los jóvenes socialistas dejamos de ser jóvenes y yo hare 30 años el 11 de enero de 2006, con lo cual se acaba mi etapa en las Juventudes y llegará una generación más joven.
- ¿Qué le sorprende de su trabajo en el Congreso?
- La disparidad de percepciones sobre la realidad que tienen los diferentes grupos de la Cámara y la alta dificultad de algunos procesos legislativos que se deriva de ello. Además, me sorprende el buen ambiente que se puede crear entre diputados de diferentes ideologías, las escenificaciones de agresividad del PP, clásicas ya cada uno de los miércoles, y el contacto con las asociaciones, que es más fluido en mi caso de lo que pensaba que sería.
Anotado en Actualidad | Permalink