15/11/05
NO ES POSIBLE LA CALIDAD SIN EQUIDAD por Javier Alvarez Montero*
Nos encontramos en pleno debate sobre el Proyecto de Ley Orgánica de Educación (LOE). Una ley que esta semana ha hecho salir a las calles a la izquierda más progresista de nuestro país, y por su contra a una derecha más conservadora que nunca. A mi me gustaría defender esta ley como estudiante de 16 años y aclarando los temas en los que nos puede afectar como alumnos.
Esta claro que es el mejor momento para llevar a cabo esta reforma, ya que actualmente en la esfera parlamentaria ningún partido político tiene la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, lo que va ha hacer que esta ley sea debatida y consensuada. Cosa que no pasó la legislatura pasada, cuando el gobierno del PP quiso imponernos la mal llamada “Ley de Calidad de la Enseñanza” (LOCE), y con ella anacronismos como la obligatoriedad de la asignatura de religión, la revalida y la implantación de itinerarios, que pretendían conducirnos ante un sistema segregador y clasista.
Tampoco quiero recordar esta ley que, por fortuna, pertenece ya al pasado. Ahora, sin embargo, tenemos un proyecto de ley de educación, que no es ni el proyecto de Zapatero ni el del PP, es una ley que nos acerca a todos. Con la LOE avanzamos en igualdad porque no hay calidad sin equidad. El proyecto propone en todas las etapas educativas una particular atención a la diversificación de los alumnos. Propone la adopción de mediadas de apoyo necesarias desde el momento en el que se detecten problemas de aprendizaje, tratando de garantizar la igualdad de oportunidades desde las edades más tempranas.
Hay quienes dicen que esta ley lleva al fracaso escolar, ya que en la ESO se puede pasar de curso hasta con 3 asignaturas pendientes. El último informe del Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA), elaborado por la OCDE, dejó claro que la política de suspensos en la educación no vale. Pero, hoy en día, en nuestro país cerca de un 35% de los estudiantes suspende al menos un curso de la Educación Secundaria Obligatoria, cuando esto no ocurre en países como Suecia, lo que refleja que la política de suspensos no funciona con los estudiantes. El objetivo es motivar a los alumnos que no quieren estudiar a hacerlo.
Quiero mostrar también mi descontento con las palabras del presidente de CONCAPA Alfonso Aparicio, que criticó que el proyecto de ley garantizara el derecho de reunión de los alumnos. Se ve que les molesta que los alumnos tengamos autonomía. Reprocha que se amplíen nuestros derechos, ya que la LOE respalda que las decisiones colectivas que adoptemos los alumnos respecto a la asistencia a clase no tendrán las consideraciones de faltas de conducta, ni serán objeto de sanción, cuando éstas hayan sido resultado del ejercicio de derecho de reunión y sean comunicadas previamente a la dirección del centro.
La equidad también se garantiza a través de la política de becas. El 22,5% del total del presupuesto de educación es para becas. Mi memoria histórica es breve, pero me alcanza para recordar que en los años del Gobierno del PP se concedían pocas becas y de cuantía muy reducida, lo que contrasta con la apuesta del gobierno socialista por mejorar la política de becas, concediendo prioridad a los alumnos con menor nivel de renta, como garantía de igualdad, y con el fin de que puedan continuar su formación una vez finalizada la etapa de educación obligatoria. Asimismo, el presupuesto en educación ha aumentado un 17,4%, con lo que las ayudas para las compras de los libros aumentan un 10%, y con ello se beneficiará a 825.000 familias.
Me alegro de la aparición de la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía, ya que promueve la participación y su ejercicio libre y cívico, necesario en toda democracia. A su vez quiero mostrar mi satisfacción de que en esta asignatura se fomente la igualdad entre hombres y mujeres en los cursos correspondientes a Primaria y Secundaria.
Se dice que la LOE perjudica a la educación concertada. Desde luego lo que sería injusto es que le favoreciera a la concertada antes que a la pública. Tenemos que tener claro que los conciertos están establecidos para complementar una educación pública. También me alegro como alumno de que, con esta ley, los centros concertados no puedan elegir las personas que estudiarán en ellos, debido a que cuando haya más demanda de las plazas ofertadas por el colegio serán las Administraciones las encargadas de hacer la “selección”. Esta medida favorecerá a que los inmigrantes y los alumnos con necesidades educativas especiales se repartan igualmente en centros públicos y concertados. En la actualidad, tres de cada cuatro inmigrantes estudian en un centro público.
Y, por último, quiero pedirle al PP que saque la educación de su agenda de crispación. El PP no confía en el sistema educativo, pero eso no es lo peor. Lo más grave es que el PP no confía en nosotros los estudiantes. Termino, solicitándole que replantee su posición ante esta ley. Que se una a un pacto educativo que de estabilidad al sistema a través del apoyo de la educación pública. La única que es de todos y para todos.
*Secretario de Educación de JSN
13:15 Permalink | Comentarios (0) | Email esto